La familia y uno más no sólo es el título de una entrañable película de la filmografía histórica española. En este caso, lo utilizamos para hablar del Samsung Galaxy S6 Edge+, el cual hemos utilizado diariamente, durante prácticamente un mes, y del que podemos asegurar supera los defectos de modelos anteriores y no desilusiona. Batería, pantalla y temperatura son tres de sus características más reseñables.
Prueba Samsung Galaxy S6 Edge +. La evolución
Físicamente es prácticamente idéntico al modelo que se presentó en el mes de febrero de 2015 en el MWC de Barcelona, pero con unas dimensiones de 15,44 x 7,58 x 0,69 cm y un peso de 153 g. Tiene, además, una pantalla de 5,7” que lo sitúa en la familia de los phablets o más claramente, de los teléfonos grandes, en el ámbito del Note 4 de la misma casa coreana.
El display tiene tecnología SЬper AMOLED capacitiva de diez toques y resolución 1440 x 2560 con una densidad de píxeles de 518 ppp; todo lo cual aporta una experiencia de usuario bastante agradable. Sobre la placa, una cubierta Corning Gorilla Glass 4 que cubre también la trasera de forma que aporta elegancia y resistencia.
Como otros modelos Edge, el cristal se curva en los laterales y lo hace no sólo para dar realce estético y comodidad, sino para sumar funcionalidad con una barra de información auxiliar configurable en la cual podemos ver notificaciones cuando el teléfono está apagado o unas pestañas que nos llevan a nuestros contactos favoritos. Cuando uno de éstos nos llama, envía un mensaje o correo, su color cobra vida en el lateral y reclama nuestra atención inmediata. Igualmente, la coreana está trabajando con proveedores locales para que aprovechen esta funcionalidad, como ha hecho Sherpa o el distribuidor de prensa on-line, Orbyt.
ola
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